
Sufrimiento innecesario del Real Madrid en Elche. Como en Cornellá frente al Espanyol y en el Bernabéu frente a Inter y Rayo. Cuatro victorias en estos cuatro partidos. También sufrimos en La Cartuja frente al Betis, solo que ahí perdimos. Son cinco de los siete partidos disputados (seis de Liga y uno de Champions). Se me hace muy cuesta arriba aceptar tanto sufrimiento por nuestra incapacidad de controlar los partidos.
Ayer en Elche volvimos a ver al equipo que solo es capaz de dominar 45 minutos seguidos. Sirvió para irse 0-2 al descanso, que incluso pudo ser más amplio. Porque, por ejemplo, antes del primer gol Vinicius falló dos ocasiones claras en nuestros dos primeros remates. El primero a puerta fue el gol de Arda Güler de falta directa. El balón en su caída hacia el palo largo dio en el interior del poste y entró. 0-1 en el 24. Con sorpresa veo que en AS y Marca consideran que es autogol del portero ilicitano, el argentino Dituro (39 años). Asumo que es lo que refleja el acta. No lo entiendo. Viendo las repeticiones acabado el partido sí es cierto que el balón da en su mano. Mas creo que está dentro de la portería. En fin… otra de Gil Manzano, que a los tres minutos le sacó la amarilla a Diomande. En una de esas faltas que cuando se las hacen al Madrid nunca son tarjetas. Y por cierto, Osorio autor del 1-2 del Elche no debió terminar el partido, por una agresión sobre Huijsen con 0-1 en el marcador. Argentino tenía que ser (los llaman cancheros). Lo de los árbitros con el Madrid es como lo de los jueces con los socialistas.
El Madrid salió dominando. El Elche solo creaba cierto peligro cargando el juego sobre la banda de Trent. Curiosamente en la segunda mitad se volcaron sobre la de Cucurella. Pretendían aprovechar que al moverse Vinicius al centro dejaba la banda libre para el lateral. La idea era buscarle la espalda a Cucu. Aunque curiosamente el gol de Osorio llegó de un centro desde la derecha. Decía que el Madrid dominaba con solvencia. Diomande me gustó bastante. Tanto en ataque como en defensa. Bajaba para ayudar a Trent, presionaba y robaba (sobre todo cuando perdía el balón). Su buena actuación tuvo el premio de su primer pase de gol. El del 0-2 en el 32 que Mbappé remachó llevándose un buen golpe de Dituro. Pensaría que fue fortuito, mala suerte. Pero no lo creo siendo un portero de 39 años y además argentino. Pienso mal y seguro que acierto.
El Madrid con 0-2 saltó al campo tras el descanso pensando que tenía los deberes hechos. Contemporizó. Se echó atrás. Dio espacio al rival que tuvo en Tete Morente a su jugador más activo rematando. Supieron anular a nuestro mejor jugador de la primera parte, Arda Güler. Igual también influyó su condición física. El caso es que Mourinho lo cambió en el 67. Entró Bellingham. Con los dos cambios de ese minuto 67 (el mencionado más el de Brahim por Vini) se inició nuestro eclipse. Tres minutos después llegaba el 1-2 en pleno despiste por los cambios de posición (Diomande pasó a la izquierda porque Brahim se colocó en la derecha). Entre el minuto 80 y el 81 La Mundana se asomó y me preguntó si seguiamos 1-2. Contesté que sí pero que nos iban a empatar y tras unos segundos añadí que además sería ahora mismo. Al segundo del vaticinio empató Fernando Niño en el 82. Mou reaccionó y en el 85 entraron Endrick y Espí por Tchouaméni y Trent (Brahim bajó al lateral derecho). El primer balón de Espí fue un remate fuera que pudo haber sido gol. Sacó rápido el portero y casi nos meten el tercero. Despejamos con el corazón en vilo. El balón llegó a Bellingham en nuestro campo. Galopó con su poderío y elegancia habitual. Unos pocos metros tras pasar la divisoria de ambas mitades filtró un pase en profundidad a Mbappé. El francés entró en el área por el callejón del 10 e hizo lo mejor del partido: jugó para el equipo y no para su lucimiento personal. No intentó rematar y se la regaló a Espí, quien entraba solo por el centro. Espí anotó el 2-3 que sería el resultado definitivo.
Nosotros rematamos 20 veces, solo cuatro entre los tres palos y marcamos tres goles. Ellos 11 veces, tres a puerta y anotaron dos goles. Nos llevamos los tres puntos tras un incomprensible e innecesario sufrimiento.

















