Es el momento en donde hacemos las paces con esta p茅rdida permiti茅ndonos una oportunidad de vivir a pesar de la ausencia del ser querido.
El doliente llega a un acuerdo con este acontecimiento tr谩gico gracias a la experiencia de la depresi贸n. Esta etapa no significa que estamos de acuerdo con esta muerte sino que la p茅rdida siempre ser谩 una parte de nosotros. Este proceso nos permite reflexionar sobre el sentido de la vida as铆 como lo que queremos de la vida a partir de ahora. La frase que resume la esencia de esta etapa es “Todo va a estar bien”.
Esta etapa consiste en aceptar la realidad de que nuestro ser querido se ha ido f铆sicamente por lo que debemos comprender que esta nueva realidad que vivimos sin 茅l ser谩 nuestra realidad permanente de ahora en adelante. Se trata de aprender a convivir con esta p茅rdida y crecer a trav茅s del conocimiento de nuestros sentimientos. Comenzamos a depositar nuestras energ铆as en nuestras amistades y en nosotros mismos estableciendo una relaci贸n distinta con la persona fallecida.
La rutina diaria toma un mayor protagonismo en la vida del doliente mientras que ya no se invocan los recuerdos del ser querido con sentimientos de culpa. Esta introspecci贸n te permitir谩 realizar una evaluaci贸n de tu vida y analizar cu谩l es el crecimiento obtenido durante este proceso a partir del cumplimiento de asuntos irresueltos. Esto se debe a que puedes observar que las cosas malas le suceden a la gente buena y a la gente mala por lo que la muerte no es percibida como un “castigo” sino como parte de la vida.
Elisabeth K眉bler-Ross
*Elisabeth K眉bler-Ross (Zurich 1926 – Arizona 2004) psiquiatra y escritora suizo-estadounidense, fue una de las mayores expertas mundiales en temas de la muerte, personas moribundas y cuidados paliativos. Fue pionera en el campo de la investigaci贸n de las experiencias cercanas a la muerte. Actualmente es reconocida como una autoridad en la materia. (Wikipedia)