Existe una poderosa razón por la cuĆ”l dejĆ© de escribir. Abandono a la misma poesĆa que me alimentó durante aƱos. La misma que consiguió hacerme renegar de la prosa. Sigo leyendo (prosa) pero no escribo una palabra. No se cuĆ”l es esa razón oscura, profunda y destructiva...pero debe ser en verdad poderosa.
Tampoco tengo ganas de profundizar en sus raĆces. Tampoco tengo ganas de forzar nada. Esto se ha convertido en leit motiv de mi vida. Me dejo hacer, sin resistencia. No me ha ido mal desde entonces. No se si bien. Acepto a ultranza la realidad. O eso me creo. No es conformismo. O eso me creo.
No es casualidad que hoy sea dĆa 23. Nada lo es. Muleta del ciego que acepta.
Ese es mi equilibrio. No es un punto equidistante. Es una actitud. Acepto mis actos mƔs que mis deseos.
Hace 3 aƱos
