Mostrando las entradas con la etiqueta shangai. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta shangai. Mostrar todas las entradas

sábado, abril 12, 2008

¿How much?



El poder del ingenio humano es maravilloso. Y la capacidad de hacerse entender con señas o símbolos también. En el barrio de Shangai viejo, allá donde Mao no se imagina como se convive tan a gusto con el capitalismo reinante, se ve mucho de eso. Chinos que te saludan y se despiden en inglés, que solo entienden el ¿how much? y usan una calculadora y señas para comunicarse contigo.

China no es, al menos es lo que vi, un país lejano al consumismo. Por el contrario. Las calles del barrio comercial, muy lindo por cierto, estan llenas de gente que compra y vende. Y no solo turistas, tambien encuentras una clase china con suficiente poder adquisitivo y refinada educaciòn. Y vendedores de todos los tipos. Al estilo ambulante perseguidor - popular en comunidades latinas - del negociante regateador y del estirado con precio fijo, boleta en mano y marcas originales.

Definitivamente Shangai viejo es el lugar en donde puedes encontrar de todo a precios increbiles. Y puedes poner tu propio precio. Como decia el colega argentino "es divertidisimo negociar con ellos". Una casaca de marca te puede salir por menos de diez dòlares y los relojes por un sencillito. Eso sí, no se les ocurra ir a buscar plata al banco. Es mejor cambiar los dolares en el hotel y salir a comprar con efectivo, porque las tarjetas de crèdito no son recibidas en todo lado y les puede pasar lo que al colega brasileño - a quien se le quedo atrapada la tarjeta en un cajero chino.

Al estilo de todo lugar turìstico, tiene tiendas, parques, museos, casonas antiguas hermosas, cafés finos, mac donald (cuando no), carretillas, ambulantes y pequeños kioskos llenos de contrabando. Si tienen tiempo, pues no pueden dejar de ir allì y comprar, disfrutrar, pasear y entretenerse. Eso si, como los taxistas no hablan inglès, es mejor que lo tomen en la puerta del hotel (los del hotel le indican la direccion) o que tomen el tren... pero no caminando. ya sabemos lo que pasa si se intenta llegar a cualquier lado caminando...


P:D Y si, este barrio es lindo y me hacia recordar al barrio chino que tenemos en Lima. Perdòn!. El barrio chino de Lima tiene algo del espìritu que reina en el barrio de shangai viejo. Aunque claro, la comida del chifa limeño es de lejos, a mi particular modo de ver, mucho mas rica...

martes, abril 08, 2008

Analfabetismo a lo chino




Hay que tener en cuenta que las dimensiones no son universales. Me explico. Había yo llegado a Shangai en un vuelo diferente al de mis colegas latinos y debía darles el alcance en el Centro Internacional de Convenciones para participar en un congreso. Llena de autoconfianza consulté el mapa del hotel y como ví que el citado centro quedaba a menos de doce cuadras de distancia (dos a la derecha y luego nueve en línea recta) salí caminando tan tranquila. Y ese fue mi error.
Para todo aquel que piensa ir a China le cuento que las cuadras acá no son como en latinoamérica: SON MUCHO MÁS GRANDES. Por cada una cuadra peruana o argentina, multiplique usted su largo por la cantidad de edificios que hay en la cuadra china y obtendrá el tamaño de la cuadra china. Y es que una cuadra china puede equivaler a cuatro, cinco, siete u diez cuadras peruanas.
Tal como imaginan, casi a punto de desfallecer, descubrí mientras avanzaba que la siguiente vereda no llegaba tan pronto. Y que me tomó cerca de una hora recorrer las citadas 12 cuadras. Lo bueno es que pude apreciar de cerca el movimiento urbano, la cantidad de gente pobre que se transporta en bicicleta para ir a trabajar de obreros en las inmensas fábricas que atienden al mundo entero, la inmensidad de sus edificios residenciales (con cientos de mini departamentos acurrucados en su interior), la barbaridad de tractores y constructores que están arreglando las pistas a cada esquina para las olimpiadas, lo escasos (o casi inexistentes) que son los teléfonos públicos y lo lindo que son sus parques.
Cuando terminé la interminable cuadra doce pensé que mis problemas se habían resuelto. Tremendo error. Una vez más la lógica china se chocó contra mi latinidad y me mostró que encontrar el edificio era casi imposible. En lugar de una esquina o un óvalo había una especie de centro en forma de triángulo al cual llegaban varias callecitas y donde habían no unos cinco sino unos 30 edificios inmensos (como de cien pisos…) de todas las formas (ovalados, triangulares, rectangulares, cuadrados, con círculos incorporados…). Madre Mía!!!
¿Encontré la dirección? No señores. Me acercaba a los chinos, les enseñaba la tarjeta con caracteres chinos con la dirección del centro de convenciones y todos me respondían en inteligible mandarín (chauchismoentuchei) y señalaban al frente. Iba, cruzaba y caminaba y volvía a preguntar y me volvían a mandar al frente. Miraba a los edificios y comparaba los caracteres chinos de mi tarjeta con las supuestas letras chinas que había en los edificios y no conseguía encontrar similitudes. Convencida una vez más de mi analfabetismo chino, volvía a preguntar y me volvían a mandar de regreso al otro lado de la calle… Así estuve 55 minutos hasta que gracias a la misericordia divina, dando una vuelta más, encontré un letrero en inglés que con una flecha que indicaba donde estaba en centro de convenciones….