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Lima

Lima
Capital del Perú

De arriba hacia abajo y de izquierda a derecha: La Plaza Mayor de Lima, el Palacio de Gobierno, el Palacio de Justicia, la Plaza San Martín, el Palacio municipal de Lima, el Edificio Rímac, el Parque de la Exposición y vista de la ciudad de Lima.




Otros nombres: Ciudad de los Reyes,[1]
Ciudad de los balcones,[2]
Tres veces coronada villa,[3]
Perla del Pacífico,[4]
Ciudad milenaria[5]
Lema: Hoc signum vere regum est
(en latín: «Este es el verdadero signo de los Reyes»).
Himno: Himno de Lima
Lima ubicada en Perú
Lima
Lima
Localización de Lima en Perú
Lima ubicada en América del Sur
Lima
Lima
Localización de Lima en América del Sur
Mapa
Mapa interactivo
Coordenadas 12°03′36″S 77°02′15″O / -12.06, -77.0375
Idioma oficial Español
Entidad Capital del Perú
 País Perú Perú
 Provincia Bandera de Lima Lima
Alcalde Metropolitano Renzo Reggiardo
Subdivisiones 4 subregiones
43 distritos
Subregiones
Eventos históricos  
 • Fundación 18 de enero de 1535 (491 años) (Francisco Pizarro)
Superficie  
 • Total 2672,28 km²
Altitud  
 • Media 200 m s. n. m.
 • Máxima 2240 m s. n. m.
 • Mínima 0 m s. n. m.
Clima Árido subtropical BWh
Población (2023) Puesto 1
 • Total 10 092 000 hab.[6]
 Densidad 3 620,94 hab./km²
Gentilicio Limeño, -ña
PIB (nominal) Puesto 1.º
 • Total (2023) Crecimiento 102 502 millones dólares[7]
 • PIB per cápita Crecimiento 10 114 dólares[8]
Huso horario UTC–5
Código postal 15001[9]
Prefijo telefónico 51 1
ISO 3166-2 PE-LMA
Patrono(a) Santa Rosa de Lima
Señor de los Milagros
Área metropolitana Lima Metropolitana
Sitio web oficial
Miembro de: Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas
Mercociudades

Lima, es la capital y ciudad más poblada del Perú. Está situada en los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín, en la zona desértica de la costa central del país, frente al océano Pacífico. La ciudad es considerada el centro político, cultural, económico, financiero, comercial y gastronómico del Perú. Por su importancia geoestratégica, ha sido definida como una ciudad global de «clase beta+».[10]Jurisdiccionalmente, se extiende principalmente dentro de la provincia de Lima y en una porción menor, al oeste, dentro de la provincia constitucional del Callao, donde se ubican el puerto marítimo y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Ambas provincias cuentan con autonomía regional desde el año 2002.

La proyección censal de 2023 indica que la ciudad de Lima tiene una población estimada de 10 092 000 habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país. Junto con la ciudad del Callao, forma un área urbana contigua conocida como área metropolitana de Lima-Callao, que abarca un total de 10 151 200 habitantes. Al considerar la provincia constitucional del Callao, la aglomeración total alcanza una población de 11 342 100 habitantes, haciéndola una de las treinta aglomeraciones urbanas más pobladas del mundo.[6][11]

La historia de Lima se remonta a miles de años atrás, cuando estuvo habitada por los lima, los ichma y posteriormente los incas. El 18 de enero de 1535, el conquistador español Francisco Pizarro estableció la «Ciudad de los Reyes» sobre el fértil valle del Rímac, cerca del océano Pacífico. Como capital del Virreinato del Perú, Lima se convirtió rápidamente en el centro político, cultural y económico de la América del Sur española. Tras la Guerra de Independencia del Perú, Lima se convirtió en la capital de la recién formada república. En los siglos XX y XXI, la ciudad experimentó una importante modernización y expansión urbana, albergando a casi un tercio de la población peruana y convirtiéndose en un crisol de culturas con tradiciones, festivales, música y gastronomía que la caracterizan.

En octubre de 2013, Lima fue elegida para albergar los Juegos Panamericanos de 2019; estos juegos se llevaron a cabo en sedes de Lima y sus alrededores, y fueron el evento deportivo más grande jamás organizado por el país. También fue sede de las reuniones de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) de 2008 y 2016, las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Grupo del Banco Mundial en octubre de 2015, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en diciembre de 2014 y el concurso Miss Universo 1982. En noviembre de 2024, fue sede de las reuniones de la APEC por tercera vez.[12]

Toponimia

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El origen de este topónimo, como sucedió con otros muchos en el Nuevo Mundo, es fruto del mestizaje cultural por el que los españoles incorporaron los nombres que ya empleaban las comunidades originarias, mutándolo por otro de sonoridad muy similar al articulado en la península ibérica.

Fundada el 18 de enero de 1535, se le dio el nombre de Ciudad de los Reyes por la proximidad de la fecha con el 6 de enero, día de los Reyes Magos, cuyo símbolo son la Estrella de Belén sobre tres coronas, como figura en su escudo.[13] Sin embargo, siempre mantuvo el nombre toponímico de la región, que fue consolidándose sobre el nombre fundacional, motivo por el cual el nuevo centro poblado terminó por popularizarse como ciudad de Lima o Lima.

El valle del río Rímac recibía el nombre de Rimaq (pronunciado [ˈli.maq], según el lambdacismo del quechua costeño y como [ˈɾi.maq] en las variantes de la sierra), [14] como referencia a la construcción que hoy día se conoce como huaca de Santa Anaguaca de los indios de Lima que se dezían ychmas, era una piedra redonda»).[15] Como en otros topónimos, la oclusiva final terminó por eliminarse al pasar al idioma español, prefiriéndose con el tiempo la grafía Lima tras coexistir en documentos con las formas Limac y Lyma. Es posible rememorar el nombre de un río, el río Limia, transfronterizo entre Portugal y Galicia (España), cuyo nombre portugués se pronuncia "Lima". El nombre del río Rímac, en cambio, vio alterada su grafía según los usos del Tercer Concilio Limense influido por hábitos de pronunciación aimara,[16] al igual que ocurrió con otros muchos topónimos de origen quechua. Sin embargo, en su representación, el nombre del Valle de Lima y posteriormente de la ciudad, se pronunciaron, como el fruto del limero, «lima» del andalusí «limu», fruto español difundido ampliamente dentro de la región agrícola conocida por los nativos costeños como Limac.[17] La designación se hizo conocida y la lima, que brotaba del valle del Rímac quedó representada en su escudo, en dorado. El símbolo aparece en un pilón del Paseo de Aguas de Lima y en la Pileta de la Plaza Mayor de Lima.

Símbolos

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La bandera de Lima, y al centro, su escudo.

Bandera

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Históricamente, se le conoce como «Estandarte de la Ciudad de los Reyes del Perú».[18] Está formada por un lienzo de seda color gualda; mientras que, en el centro se ubica el escudo de armas de la ciudad bordado.[18]

Escudo

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El escudo de armas de Lima fue otorgado por la Corona Española, el 7 de diciembre de 1537, mediante Real Cédula, firmada en Valladolid por el emperador Carlos I de España y su madre, la reina Juana I de Castilla.[19]

Está formado por un campo principal en azur, en su centro tres coronas de oro de reyes, puestas en triángulo y encima de ellas una Estrella (heráldica) de Belén, en oro, que toca con sus puntas las tres coronas, y por orla unas letras de oro que dicen: Hoc signum vere regum est (Este es el verdadero signo de los reyes).[19]

La representación de la reina Juana I y su hijo Carlos I aparece situada en el exterior del escudo, donde se muestra a dos águilas, en color negro, coronadas en oro, que se miran la una a la otra y sujetan el escudo, y abrazan sus dos letras iniciales, una I y una K, y por encima de estas dichas letras una estrella de oro, de ocho puntas.[19]

Himno

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El himno de Lima fue escuchado por primera vez el 18 de enero de 2008, en una sesión que contó con la presencia del entonces presidente Alan García, el alcalde de la ciudad, Luis Castañeda y diversas autoridades. Los encargados de la creación del himno fueron los regidores, Luis Tord (autor de la letra), Euding Maeshiro (compositor de la melodía) y el productor musical, Ricardo Núñez (arreglista).[20]

Historia

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Fundada el 18 de enero de 1535 por el conquistador español Francisco Pizarro, Lima se ha convertido en una ciudad con una historia que abarca más de cinco siglos.

Antes de la conquista española, la región de Lima estaba habitada por varias culturas precolombinas, incluyendo la cultura lima, la cultura wari y la cultura ichma. Los Incas conquistaron la región a finales del siglo XV; no obstante, la presencia inca en la región fue breve y no dejó una huella significativa en la ciudad.

En 1532, Francisco Pizarro llegó a Perú con la intención de conquistar el Imperio inca. En 1533, Pizarro capturó al emperador inca Atahualpa, y en 1535, fundó la ciudad de Lima en la costa del Pacífico. Lima se convirtió en la capital del virreinato del Perú, y en el centro administrativo y comercial más importante de América del Sur durante la época virreinal.

Durante la época colonial, Lima experimentó un gran crecimiento y se construyeron muchos edificios importantes, incluyendo la Catedral de Lima y el Monasterio de San Francisco. La ciudad se convirtió en un centro cultural y artístico, y muchos escritores, artistas e intelectuales se reunieron en la ciudad para intercambiar ideas y discutir los eventos políticos del día.

En 1821, Perú declaró su independencia de España y Lima se convirtió en la capital de la nueva república. Durante la época republicana, la ciudad continuó creciendo y desarrollándose. Se construyeron nuevas carreteras, puentes, hospitales y escuelas y se crearon nuevos barrios y distritos; En la década de 1920, Lima experimentó un auge económico debido a la exportación de caucho, algodón y petróleo.

En la década de 1980, Lima se convirtió en el centro de la guerra contra el grupo guerrillero Sendero Luminoso. La ciudad sufrió varios atentados terroristas y la violencia afectó a la economía y la vida cotidiana de la ciudad. Sin embargo, en las últimas décadas, Lima ha experimentado un renacimiento y se ha convertido en una ciudad moderna y vibrante.

Hoy en día, Lima es una ciudad cosmopolita y diversa, con una población de más de 10 millones de habitantes. La ciudad cuenta con numerosos museos, teatros, galerías de arte y restaurantes, y es conocida por su comida peruana. Lima también es famosa por sus edificios coloniales y su arquitectura moderna.

Época prehispánica

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Pachacámac fue un importante centro religioso para algunas culturas prehispánicas, antes de la llegada de los españoles.

Aunque la historia de la ciudad de Lima se inició con su fundación española en 1535, el territorio conformado por los valles de los ríos Rímac, Chillón y Lurín estaba ocupado por asentamientos preincaicos, los cuales estaban agrupados bajo el señorío de ichma.[21] La cultura Maranga y la cultura Lima fueron las que se establecieron y forjaron una identidad en estos territorios.[22] Durante esas épocas, se construyeron los santuarios de Lati (actual Puruchuco) y Pachacámac (el principal santuario de peregrinación durante la época de los incas).[23]

Estas culturas fueron conquistadas por el Imperio huari, durante el apogeo de su expansión imperial.[24] Es durante esta época que se construyó el centro ceremonial de Cajamarquilla.[25][26] Ante la declinación de la importancia huari, las culturas locales volvieron a adquirir autonomía, destacando la cultura Chancay.[27] Posteriormente, en el siglo XV, estos territorios fueron incorporados al Tahuantinsuyo.[28] De esta época, se encuentra gran variedad de huacas a lo largo de toda la ciudad, algunas de las cuales se encuentran en investigación.

Las más importantes o conocidas son las de Huallamarca, Pucllana y Mateo Salado, todas ubicadas en medio de distritos limeños con un crecimiento urbano muy alto, por lo que, se encuentran rodeadas de edificios empresariales y residenciales; sin embargo, eso no obstaculiza su perfecto estado de conservación. A las afueras de la ciudad, se encuentran las ruinas de Pachacámac, un importante centro religioso construido por la cultura Lima hace 3000 años, y que fue utilizado incluso hasta la época en que arribaron los conquistadores españoles.

Fundación de Lima

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La Ciudad de los Reyes (Lima) en la colonia, según el cronista, Guamán Poma de Ayala.

En 1532, los españoles y sus aliados indígenas (de las etnias sometidas por los incas) bajo el mando de Francisco Pizarro tomaron prisionero a Atahualpa en la ciudad de Cajamarca. Aunque se pagó un rescate, fue condenado a muerte por razones políticas y estratégicas. Tras algunas batallas, los españoles conquistaron su imperio. La Corona española nombró a Francisco Pizarro gobernador de las tierras que había conquistado.[29] Pizarro decidió fundar la capital en el valle del río Rímac,[30] luego del intento fallido de constituirla en Jauja.

Consideró que Lima estaba estratégicamente ubicada, próxima a una costa favorable para la construcción de un puerto; no obstante, prudencialmente alejada del mismo, como para prevenir ataques de piratas y potencias extranjeras, sobre tierras fértiles y con un conveniente clima fresco. Es así, que el 18 de enero de 1535, se fundó Lima con el nombre de «Ciudad de los Reyes», denominada de esta forma en honor a la epifanía,[31][aclaración requerida] sobre territorios que habían sido del curaca Taulichusco.[32] La explicación de este nombre se debe a que «por las mismas fechas de enero estaban los españoles buscando el lugar para la fundación del emplazamiento de la nueva ciudad, [...] no lejos del santuario de Pachacámac, cerca del río Rímac.

Plano de Lima en 1750, incluyendo las murallas construidas alrededor del damero entre 1684 y 1687, por el virrey, Melchor de Navarra y Rocafull.

Con todo, al igual que había sucedido con la región, en un principio llamada Nueva Castilla y después Perú, la Ciudad de los Reyes perdió pronto su nombre en favor de Lima».[31] Pizarro, con la colaboración de Nicolás de Ribera, Diego de Agüero y Francisco Quintero trazaron personalmente la Plaza de Armas y el resto de la cuadrícula de la ciudad, construyendo el Palacio Virreinal (hoy día transformado en el Palacio de Gobierno del Perú, que de ahí conserva el nombre tradicional de Casa de Pizarro) y la Catedral, cuya primera piedra puso Pizarro con sus propias manos.[33] En agosto de 1536, la floreciente ciudad fue sitiada por las tropas de Manco Cápac II; sin embargo, los españoles y sus aliados indígenas consiguieron derrotarlas.[34]

En los siguientes años, Lima ganó prestigio al ser designada capital del virreinato del Perú y sede de una Real Audiencia en 1543.[35] Puesto que, la ubicación de la ciudad costera estuvo condicionada por las facilidades de las comunicaciones con España, muy pronto se consolidó un estrecho lazo con el puerto del Callao.[36]

Época virreinal

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Durante el siguiente siglo, prosperó como el centro de una extensa red comercial que integraba al virreinato con América, Europa y Asia Oriental.[37] No obstante, la ciudad no estuvo libre de peligros; violentos terremotos destruyeron gran parte de ella entre 1586 y 1687,[38][39] lo que va a suscitar un gran despliegue de actividad constructiva. Es entonces, cuando aparecen acueductos, tajamares y muros de contención ante la crecida de los ríos, se termina el puente sobre el Rímac, se construye la catedral (acabada en 1622) y se construyen numerosos hospitales, conventos y monasterios.[39] Es ahí, donde la ciudad se articula en torno a sus barrios. Otra amenaza fue la presencia de piratas y corsarios en el océano Pacífico, lo cual motivó la construcción de las murallas de Lima entre 1684 y 1687.[40]

El terremoto de 1687, marcó un punto de inflexión en la historia de Lima, ya que coincidió con una recesión en el comercio por la competencia económica con otras ciudades como Buenos Aires.[41] En 1717, con la creación del virreinato de Nueva Granada, se organizaron nuevamente las demarcaciones políticas, y Lima no perdió sino unos territorios, que en realidad disfrutaban ya de su autonomía.[42] En 1746, un fuerte terremoto dañó severamente a la ciudad y destruyó el Callao, obligando a un esfuerzo de reconstrucción masivo por el virrey, José Antonio Manso de Velasco.[43]

Durante los siglos XVII y XVIII, Lima fue considerada una de las ciudades más cosmopolitas de todo el Imperio español, con un esplendor que algunos observadores catalogaban digna de Potencia mundial por atraer mercaderes de toda Eurasia. La ciudad era bastante conocida por ser residencia de varios miembros de la Nobleza Española que residían en suntuosos solares y palacios ubicados dentro de las murallas de Lima; asimismo se reconocían la gran cantidad de órdenes religiosas que existían dentro de la ciudad.[44][45]

"En Lima y en todo el Perú viven y andan gentes de todos los mejores lugares, ciudades y billas de España y gentes de la nación Portuguesa, Gallegos, Asturianos, Biscaynos, Nabarreses, Valencianos, de Murcia, Franceses, Italianos, Alemanes y Flamencos, Griegos y Raguseses, Corsos, Genoveses, Mallorquines, Canarios, Ingleses, Moriscos, gente de La Yndia y de La China y otras muchas mesclas y mixturas [...] pues no hay otro lugar en esta tierra, en Las Yndias o en Europa, más rico y de mayor esplendor que Lima [...] la calle de los mercaderes, donde siempre hay por lo menos 40 tiendas llenas de mercaderías surtidas de cuantas riquezas tiene el mundo. Aquí está todo el principal negocio del Perú, porque hay mercaderes en Lima que tienen 1 000 000 de hacienda y muchos de 500 000 pesos y de 200, y de 100 son muchísimos. Y estos ricos, pocos tienen tiendas. Envían sus dineros a emplear a España y a México, y otras partes. Y hay algunos que tienen trato en la gran China [...] vístense gallarda y costosamente, todas generalmente visten seda y muy ricas telas y terciopelo de oro y plata finas. Tienen cadenas de oro grueso, mazos de perlas, sortijas, gargantillas y cintillos de diamantes, rubíes, esmeraldas y amatistas y otras piedras de valor y de estima, tienen sillas de mano en las llevan los negros cuando van a misa y a sus visitas; y tienen carrosas ricas y muy buenas y mulas y caballos que las tiran y negros cocheros que las guían"
P. De León, XVII
"En fin todos se hallan en esta Lima tan dulce para España y tan amarga y esprimida para sus naturales, con satisfacción y gusto teniendola en lugar de patria: porque con entrañas de madre piadosisima recibe tantos peregrinos, los sustenta y enriquese a todos, dandoles salud, gusto, alegría, honra y provecho: y para decirlo de una vez anda esta ciudad tan caval que sustenta mucha gente toda bien mantenida. Porque si llegamos a la fertilidad de la tierra y abundancia que goza esta ciudad aunque la fama lo dize, muxo mejor lo prueba la experiencia [...] tiene nuestra Ciudad de Lima como ya diximos su caudaloso rio que corre por medio de ella de dónde se sacan las tantas asequias que riegan todos sus valles y en las casas corren fuentes [...] Es la tierra ferasisima y fecunda, de abundantisimas cosechas de trigo y maíz [...] Demás de esto y muchos grandes olivares de tan linda aceituna como la mexor de España. Cañaverales dulces que lloran y cuaxan mucha miel y mucha azúcar y rueda la arroba desta y la botija de aquella a tres y cuatro patacones: y ayuda mucho la buena industria y cuidado de los labradores. Pues si miramos atentos sus pueblos comarcanos y por los valles y sierras algunas leguas más adentro que le acuden y tributan para su regalo, puede comparar y exceder a las mexores del mundo, por las grandes viñas que tiene y frutas que se traen...".
B. De Salinas, 1630

En la segunda mitad del siglo XVIII, las ideas de la Ilustración acerca de la salud pública y el control social influyeron en el desarrollo de la ciudad.[46] Durante este periodo, la capital peruana resultó afectada por las reformas borbónicas, ya que perdió su monopolio sobre el comercio exterior y su control sobre la importante región minera del Alto Perú.[47] Este debilitamiento económico llevó a la élite de la ciudad a depender de los cargos otorgados por el gobierno virreinal y la Iglesia, lo que contribuyó a mantenerlos más vinculados a la Corona que a la causa de la independencia.[48]

El mayor impacto político-económico que vivió la ciudad, en aquel entonces, se produjo con la creación del virreinato del Río de la Plata en 1776, que cambió el rumbo y las orientaciones que imponía el nuevo tráfico mercantil.[42] Entre los edificios construidos durante este periodo se encuentran un coliseo de gallos, la plaza de Toros de Acho y el Cementerio General. Los dos primeros fueron erigidos para regular esas actividades populares, centralizándolas en un solo lugar, mientras que el cementerio puso fin a la práctica de enterrar a los muertos en las iglesias, considerada insalubre por las autoridades públicas.[49]

Independencia

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José de San Martín, durante la declaración de Independencia del Perú en la Plaza Mayor de Lima, el 28 de julio de 1821.

Una expedición combinada de independentistas argentinos y chilenos dirigidos por el general José de San Martín, desembarcó en el sur de Lima en 1820, no obstante, no atacaron la ciudad. Enfrentado a un bloqueo naval y a la acción de las guerrillas en tierra firme, el virrey José de la Serna se vio forzado a evacuar la ciudad en julio de 1821 para salvar al ejército realista.[50] Temiendo un levantamiento popular y careciendo de medios para imponer el orden, el Consejo de la Ciudad invitó a San Martín a entrar en la ciudad, firmando una declaración de Independencia a su solicitud.[51]

Proclamada la independencia del Perú en 1821 por el general José de San Martín,[52] Lima se convirtió en la capital de la flamante República del Perú. Así, fue la sede del gobierno del libertador y sede también del primer Congreso Constituyente que tuvo el país.[53] La guerra se prolongó por dos años más, durante los cuales la ciudad cambió de manos muchas veces y sufrió abusos de ambos bandos. Para cuando la guerra se decidió, el 9 de diciembre de 1824, en la batalla de Ayacucho, Lima había quedado considerablemente empobrecida y su población, diezmada a consecuencia de la guerra, no solo por las víctimas, sino por los que decidieron emigrar o regresar a España.

Época republicana

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El Jirón de la Unión fue la vía más importante de Lima, durante la primera mitad del siglo XX.

Después de la Guerra de Independencia, Lima se convirtió en la capital de la República del Perú; no obstante, el estancamiento económico y desorden político del país paralizó su desarrollo urbano. Esta situación se revirtió en la década de 1850, cuando los crecientes ingresos públicos y privados derivados de la exportación del guano permitieron una rápida expansión de la ciudad.[54] En los veinte años siguientes, el Estado financió la construcción de edificios públicos de gran tamaño para reemplazar los antiguos establecimientos virreinales, entre estos se encuentran el Mercado Central, el Camal General, el Asilo Mental, la Penitenciaría y el Hospital Nacional Dos de Mayo.[55]

También hubo mejoras en las comunicaciones; en 1850, se completó una línea de ferrocarril entre Lima y Callao, y en 1870, se inauguró un puente de hierro sobre el río Rímac, bautizado como Puente Balta.[56] En 1872, se demolieron las murallas de la ciudad previendo un mayor crecimiento urbano a futuro.[57] Sin embargo, este periodo de expansión económica también ensanchó la brecha entre ricos y pobres, produciendo un extendido descontento social.[58]

El Palacio de la Exposición fue construido para acoger una Exposición Internacional en 1872.

Durante la guerra del Pacífico (1879 - 1883), el ejército chileno ocupó Lima después de derrotar a las tropas y reservas peruanas en las batallas de San Juan y Miraflores. La ciudad sufrió los desmanes de los invasores, quienes saquearon museos, bibliotecas públicas e instituciones educativas.[59] Al mismo tiempo, turbas enardecidas atacaron a los ciudadanos pudientes y a la colonia asiática, saqueando sus propiedades y negocios.[60]

Siglo XX

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Después de la guerra, y del retiro de las tropas chilenas, en los últimos años del siglo XIX, con Piérola asumiendo el poder y el inicio de lo que se denominó la República Aristocrática,[61] comenzó su verdadera e intensa reconstrucción que duró hasta las remodelaciones que Augusto Leguía realizó como preparación para el centenario de la independencia en 1921.[62] A inicios del siglo XX, se inició la construcción de avenidas que sirvieran como una matriz para el desarrollo de la ciudad.[63] Se tendieron las avenidas Paseo de la República, Leguía (hoy llamada Arequipa), Brasil y la paisajística Salaverry que se dirigían hacia el sur y las avenidas Venezuela y Colonial hacia el oeste uniéndose con el puerto del Callao.[62]

La