Mostrando las entradas con la etiqueta Sony. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sony. Mostrar todas las entradas

miércoles, junio 20, 2007

Nada que ver

¿Sabían ustedes que los vendedores ambulantes de las esquinas limeñas son casi diez mil y venden por lo menos 40 millones de soles al mes entre todos? ¿Sabía que cada uno de ellos obtiene un aproximado de 15 soles de ganancia diaria y que repone su mercadería dos o tres veces al día? Lo escuché temprano en la radio. No puedo citar la emisora porque el ruido que emitía el viejo ómnibus me impidió descifrar quien, entre “tú eres lo que yo más quiero” y “volveré”, hablaba al otro lado del micrófono.

Acto seguido, casi por instinto, volteé a mirar por el empañado vidrio a los variopintos vendedores ambulantes, muchos de los cuales recurren a las más emotivas historias, desde hijos en el hospital hasta la falta de empleo por ser expresidiarios, para vender sus productos. Chocolates de marca, lapiceros chinos, pop corn, maní, títeres, manuales de cocina y hasta la famosa lupa de bolsillo de oferta son ofrecidos a los transeúntes al predecible precio de un nuevo sol.

A los pocos minutos bajé del micro y me crucé, como de costumbre, con la señora de los guantes, el vendedor de huevos de codorniz y el relojero. Pasé, una vez más, a mirar los titulares y me espanté con las intensiones de Fujimori de postular al senado japonés. Nadie les puede negar astucia….

Finalmente, como todos los días, llegué a la redacción y abrí mi diario. Y, ustedes comprenderán, me entretuve en la sección espectáculos porque vi la foto de mi galán favorito, Tom Cruise. Acto seguido miré los programas recomendados y si, recordé que como estamos martes, no hay nada que ver.

¡Misericordia! A los señores de Sony no se les ha ocurrido mejor idea que seguir la moda de las multinacionales de adaptar la programación televisiva a la realidad local. Genial si estamos hablando de producir nuestras propias comedias dramáticas en donde se refleje la realidad que vivimos en el tercer mundo y se critique con un poco de gracias nuestras carencias. Pero crear un programa políticamente incorrecto en donde se recoge toda la mala educación con unos dibujos animados altamente groseros no era necesario. ¿Debemos estar orgullosos de que la adaptación de la programación a nuestra realidad implique vulgaridad extrema? ¿Para distraernos de la monotonía diaria necesitamos dibujos deformes recogiendo las lisuras callejeras?

Es recién ahora que no tenemos nada que ver…


p.d. Disculpen el desorden en la cabecera. Estoy tratando de rediseñar mi blog y me está tomando harto trabajo entenderme con blogger. Cualquier ayuda bienvenida